14 de diciembre de 2014

LANCASTER (RESEÑA)

En mi opinión Matthias Cramer es un diseñador en forma, el tipo es bueno y sabe lo que se hace. Y eso que utiliza mecánicas muy manidas (colocación de trabajadores y mayorías de toda la vida por poner un ejemplo). Lo que pasa que las utiliza muy bien y las adereza con otras mecánicas consiguiendo muy buenos diseños, y me remito a Rokoko y este Lancaster que hoy reseño. No inventan nada nuevo pero se disfrutan mucho jugándolos, y precisamente de eso es de lo que se trata, pasarlo bien.
Lancaster es un colocación de trabajadores al que Matthias da un nuevo giro para resultar interesante y le añade una fase de votación con bastante miga y miradas maliciosas (me encantan los juegos que provocan esas situaciones).


Por el rey
Cada jugador asume el papel de un Lord en la antigua Inglaterra, que buscará alzarse como la mano derecha del nuevo rey Enrique V de Lancaster, es decir, conseguir más puntos que nadie. Para ello hará uso de sus caballeros (trabajadores camuflados en rectángulos cuadrados con pegatinas) para controlar los diferentes condados de Inglaterra, y por otro lado para mandarlos al conflicto con la corona francesa.
En cada ronda de juego los jugadores votarán una serie de leyes (3 en total), que no son más que ciertos objetivos por los que se puntuará. Así que hay que tener un ojo puesto en los rivales para averiguar que leyes les interesan más a cada uno, en cada ronda te aliarás con unos y lucharás con otros, una fase de juego muy chula.

El tablero se divide en 2 grandes zonas: Inglaterra con sus 9
condados, y la guerra con Francia en la parte inferior derecha.
El minitablero de leyes está aparte

Honor de caballero
Lancaster ofrece una mecánica de colocación de trabajadores muy interesante.
Cada jugador tiene una serie de caballeros (trabajadores), hasta ahí todo normal. Pero cada caballero tiene una "fuerza" impresa en él (entre 1 y 4), esto quiere decir que un caballero de fuerza 1 puede ser expulsado de un condado si un rival coloca un caballero de fuerza 2 o más.
Y rizando aún más el rizo tenemos a los escuderos (fuerza 1), estos se pueden colocar junto a un caballero para aumentar su fuerza, de modo que un caballero de fuerza 1 junto a 2 escuderos (fuerza 3 en total) puede expulsar a un caballero de fuerza 2. Nunca puedes expulsar a otro caballero igualando su fuerza, siempre hay que superarla.
Lo que hace de esta mecánica más interesante aún es que un caballero expulsado vuelve a las manos del jugador (al castillo) y puede ser usado de nuevo en esa misma ronda de juego. ¿Ya sabéis por donde voy no? exacto, ¡¡vendetta!!
Lancaster tiene un alto grado de interacción (que a veces me recuerda a Carson city) que no se limita a quitarle el sitio a los demás, aquí hay que luchar por cada acción que necesitemos.
También hay que destacar que cada jugador tiene un minitablero personal, el castillo. En él siempre podremos colocar los caballeros más débiles que hayan sido expulsados, así al menos siempre tienes un plan b para no dejarlos sin utilizar.

Los caballeros son de fuerza 1,2,3 y 4. Durante la
partida los irás subiendo de "nivel" usando las
diferentes zonas del tablero.

Los escuderos son de gran ayuda. Este caballero tiene
una fuerza de 8. Cada escudero es de un solo uso

Tablero personal de cada jugador. Arriba se colocan los nobles
(aportan votos). Abajo a la izquierda se colocan los caballeros.
A la derecha está el castillo y sus diferentes acciones.

Guerra
A parte de los condados de Inglaterra los jugadores pueden usar sus caballeros para ir a la guerra contra Francia.
No entraré a detallar demasiado esta mecánica, pero si decir que aquí no se pueden utilizar escuderos y que se resuelve y se otorgan puntos con una simple mecánica de mayorías.
También hay que destacar que las guerras tienen una caducidad, y que mientras la guerra no se resuelva (hay que superar una fuerza determinada) los caballeros que estén en dicha guerra estarán inutilizados, e incluso pueden llegar a ser secuestrados (los pierdes).
Utilizar caballeros en la guerra aporta bonus muy suculentos y bastantes puntos, pero hay que tener mucho cuidado ya que es fácil que varios rivales se compinchen en tu contra para que pierdas a tus caballeros.

Zona de guerra. En cada guerra pueden participar
un máximo de 3 jugadores diferentes.

La ley es la ley
Para terminar el resumen del juego tenemos la fase de votación.
Siempre hay 3 leyes activas y otras 3 leyes que irán a votación (inactivas). Las leyes que sean aprobadas sustituirán a las que ya están activas.
Cada ley muestra un icono que indica un bien a ganar y el como (por mayorías o por cumplir ciertos requisitos).
En la fase de votación se vota cada una de las 3 leyes (inactivas) una a una. Los jugadores votan a favor o en contra con unos tokens, fichas de voto y el puño cerrado. Si los votos salen en negativo la ley se elimina del juego, si salen a favor se retira del juego la ley activa mas antigua y entra en juego la nueva ley aprobada.
Cuando se han votado las 3 leyes, se activan en orden las 3 leyes que hayan resultado activas y se otorgan sus beneficios al jugador o a los jugadores que las cumplan.
Hay que tener muy en cuenta la fase de leyes, ya que siempre están a la vista las leyes que irán a votación. De ese modo puedes intentar cumplir los objetivos de una ley para luego votar a muerte por que se vote a favor de ella y conseguir suculentas recompensas.
Por el contrario si es muy obvio que eres el único que cumple determinada ley es muy fácil que el resto de jugadores se unan para votar en contra de dicha ley y te quedes con cara de poker.
Una fase de juego muy interesante.

Parte superior leyes activas. Parte
inferior leyes a votar

Sobreproducción made in Queen Games
El tablero es enorme, el cartón de un grosor muy bestia. Los caballeros de madera son rectángulos de diferentes alturas para distinguir aún mejor la fuerza que tienen. Vienen pegatinas de sobra para montar 20 Lancaster (por lo menos). Incluso hay 2 tableros totalmente inútiles en donde colocar las monedas, los escuderos y los votos, que más da ponerlos sobre la mesa que sobre un trozo de cartón ¿?.
En cuanto al tema he visto euros con muchísimo más pegamento que este. La fase de votaciones, los condados, la zona de la guerra, los escuderos, tener tu castillo le aporta la suficiente dosis de temática para no estar ante un abstracto con dibujos bonitos.
Lo dicho, sobreproducción por un tubo con la que intentan justificar el precio del juego que sino recuerdo mal lo he visto a unos 40-45 euros (yo lo pille a 18 en un oferton de amazon.de).
El punto negativo se lo llevan las reglas, un tanto confusas y en mi opinión mal estructuradas.
Las ilustraciones, los iconos, el mapa del tablero todo le da un aspecto imponente en mesa. Unos componentes de lujo para un gran juego.

Monedas, votos y escuderos a chorrón

Vienen varias hojas de pegatinas como esta. Si te aburres
te las puedes pegar en las uñas como cuando eras un crío



Lancaster es un juego de peso medio muy bueno. Personalmente creo que encaja en cualquier ludoteca, ya que tiene ese plus con la mecánica de la fuerza de los caballeros que hace que haya que pensar de una forma diferente, siempre tienes que tener un plan b, y en ocasiones ese plan b es en realidad lo que quieres hacer. Es decir a veces hay que saber farolear, y con la fase de leyes más aún.
El rango de jugadores es perfecto, aguanta hasta 5 jugadores. A 2 y 3 jugadores no le veo ningún sentido, este juego es para picarte con 4 o 5 colegas, ahí las partidas son encarnizadas y muy emocionantes.
La duración del juego ha sido criticada en muchas ocasiones. Aún recuerdo la primera partida, me quedé en un absoluto coitus interruptus. Pero tras varias partidas te das cuenta de que tiene la duración exacta, tienes que optimizar lo máximo posible cada ronda de juego, cada caballero y escudero gastado, cada voto. Me parece que el juego está muy bien medido.
En cuanto a la rejugabilidad no creo que sea un juego para darle mucha caña de seguido, yo lo juego muy de vez en cuando y se disfruta como la primera partida, quizás se me hagan pocas las leyes que hay. Siempre salen todas y mas o menos en las mismas rondas de juego, si te las sabes bien puedes jugar a largo plazo, aunque tampoco lo veo como un defecto.
En cuanto a la interacción hay que tener en cuenta que es muy alta, pero nunca se llega al punto de que te hunden por pisarte una jugada, tener ahí el castillo personal ayuda mucho a paliar esa sensación de ronda "perdida".

VALORACIÓN FINAL: un eurogame muy completo, interacción, fácil de jugar, temática acorde, precioso en mesa, rápido. ¿El fallo? la mecánica esta trilladísima, y si estas cansado de este tipo de juegos seguramente lo veas como otro del montón. Pero sino es así es una gran opción a tener muy en cuenta.


"Es rápido y fácil de jugar, las votaciones de leyes son muy emocionantes"
"Nada nuevo bajo el sol, ya me cansan estos juegos"
"Altas dosis de interacción y faroleo"

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